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Reloj Atmos

¿Qué es un reloj atmos? Atmos es el nombre comercial que recibe un reloj mecánico fabricado por Jaeger-LeCoultre en Suiza. La genialidad de este reloj reside en que no requiere que le den cuerda para trabajar porque toma la energía de los cambios de temperatura y la presión atmosférica. Según su constructor, puede trabajar a lo largo de mil años y solamente requerir la participación humana. ¿Cómo trabaja el reloj atmos? Una cápsula herméticamente clausurada tiene dentro una mezcla gaseosa (cloruro de etilo C2H5CI) que se dilata y se contrae, como el fuelle de un acordeón, en funcionalidad de los cambios de temperatura. Cuando la temperatura incrementa, el gas se dilata creciendo la cápsula. Cuando baja la temperatura, el gas se contrae y el volumen de la cápsula decrece. Siempre que la cápsula cambia de tamaño, arrastra la cadena que arma el movimiento del péndulo. La genialidad del sistema radica en su extrema sensibilidad. A una temperatura de entre 15° y 30° grados celsius, una alteración de un nivel garantiza una reserva de marcha de dos días. Esta proeza es viable solamente si el péndulo trabaja sin ninguna fricción y en posición de seguridad absoluta. El volante está suspendido de un hilo especialmente extenso, chato y increíblemente fino, desde la parte de arriba del péndulo. La torsión del hilo es bastante para retener y arrastrar el volante sucesivamente en uno y otro sentido.

El hilo es por consiguiente fundamental para su desempeño. Elaborado desde una aleación insensible a los cambios de temperatura, invención del suizo Charles-Edouard Guillaume, premio Nobel de física, este hilo es avejentado artificialmente en la Manufactura, por medio de un trámite misterio. Además, se requieren precisamente 6 años para asegurar el aprovisionamiento de metal de calidad, por lo cual es natural que se conserve en el cofre de un banco. Historia del reloj atmos y de los relojes alimentados por temperatura El primer reloj que se alimentaba por cambios de temperatura y presión atmosférica lo creó Cornelius Drebbel a inicios del siglo XVII.

Drebbel construyó 18 ejemplares, de los cuales dos fueron premeditados al Rey Jaime VI de Escocia y I de Inglaterra y a Rodolfo II de Bohemia. El reloj del Rey Jaime fue popular como Eltham Perpetuum, y se hicieron conocidos en toda Europa. Se relata en dos trabajos de Ben Jonson. A lo largo de la Ilustración se construyeron relojes experimentales alimentados por variantes de temperatura y presión. Los ejemplos más tempranos son un reloj constituido por Pierre de Rivaz en 1740,2 y el Cox’s timepiece, un reloj creado alrededor de 1760 por James Cox y John Joseph Merlin.

El precursor más viejo que aún trabaja es el Beverly Clock, constituido en 1864. El primer reloj de marca Atmos fue diseñado por Jean-Léon Reutter, un ingeniero de Neuchâtel, Suiza, en 1928.3Este prototipo no comercial, que es previo al primer Atmos pero que en la actualidad se conoce como Atmos 0, trabaja por medio de un vaso de propagación de mercurio. El mecanismo trabaja únicamente con variantes de temperatura. El 1 de junio de 1929, la Compagnie Générale de Radio (CGR) de Francia manufacturó el primer modelo comercial, que empleaba amoniaco y mercurio como fuente de nutrición de energía.

 

El 27 de julio de 1935 Jaeger-LeCoultre se realizó cargo de la producción del Atmos 1, mientras desarrollaba en actual diseño a partir de cloroetano como fuente de energía. Ese modelo, llamado después Atmos 2, fue anunciado el 15 de enero de 1936, pero distintos inconvenientes retrasaron su producción hasta mediados de 1939. Los modelos posteriores se apoyaron en ese diseño. Hasta hoy se han producido bastante más de 500.000 entidades del modelo Atmos.2